MAGNA 3.0-E. 1:50.000. Ontinyent (820)

55 Los materiales supuestamente Oligocenos se depositaron en medios continentales fluviales con desarrollo de llanuras fangosas de inundación, surcadas por canales efímeros y con exis- tencia de charcas con sedimentación carbonatada. A comienzos del Neógeno se produjo una transgresión generalizada sobre un relieve estruc- turado con anterioridad. Los primeros materiales atribuidos al Mioceno inferior, se sitúan en discordancia angular sobre el Mesozoico y Paleógeno y corresponden a ambientes de plata- forma carbonatada somera con desarrollo de arrecifes. Durante el Langhiense las condiciones marinas evolucionan a facies de mayor profundidad con desarrollo de aparatos turbidíticos que acumulan ingentes cantidades de margas en sur- cos profundos que parecen seguir las estructuras de plegamiento Béticas. A techo del Langhiense y durante el Serravalliense se produce un aporte de terrígenos gruesos posíblemente fan deltas que alimentan lóbulos de turbiditas en la cuenca. Sobre los materia- les terrígenos gruesos nuevamente se establecen parches arrecifales. Entre el Serravalliense superior y el Tortoniense inferior de nuevo la sedimentación tiene lugar en surcos profundos con desarrollo de turbiditas. La inestabilidad tectónica en la cuenca era importante y localmente dio lugar al depósito de unidades olistostrómicas, especialmente en el entorno de serra Grossa. Los últimos materiales marinos corresponden al Tortoniense superior y corresponden a depó- sitos litorales someros. Posteriormente se produce una regresión generalizada. En el Plioceno la sedimentación es dominantemente fluvial con desarrollo de canales anasto- mosados y llanuras lutíticas de inundación.

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